Este lunes 20 de enero de 2026, trabajadores humanitarios de la ONU expresaron su preocupación por la vigencia del cese al fuego en Gaza, que entró en vigor el pasado 10 de octubre y ya supera los 100 días. “El acuerdo debe mantenerse para salvar más vidas civiles”, afirmó la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Añadieron que las restricciones, los impedimentos y el clima adverso están frenando el avance de la asistencia.
Según el informe quincenal de OCHA, publicado el viernes, las autoridades de salud de Gaza reportaron 14 palestinos muertos y 23 heridos en las 48 horas previas. Desde el inicio del cese al fuego, las víctimas ascienden a 463 fallecidos y 1 269 heridos.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió sobre la fragilidad de la situación, a pesar de atender a más de un millón de personas cada mes con paquetes de comida, pan caliente y raciones escolares. Pidió la apertura de corredores seguros desde Egipto y Jordania, así como por la ruta Salah Ad Din dentro de Gaza, para aumentar el volumen y reducir los riesgos.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) lanzaron la segunda fase de una campaña de vacunación de recuperación. Hasta el jueves, 170 equipos operan en casi 130 centros de salud y siete unidades móviles cubren zonas de difícil acceso. La tercera ronda está programada para abril.
En Cisjordania, OCHA informó que las fuerzas israelíes impusieron el lunes un toque de queda a unas 25 000 personas en la zona H2 de la ciudad de Hebrón. Se desplegaron vehículos militares, francotiradores en azoteas y se cerraron seis vías internas. Cuatro panaderías y dos tiendas —donde cerca de 4 000 residentes obtienen víveres con vales de la ONU— tuvieron que suspender sus servicios y más de una docena de escuelas detuvieron sus clases, afectando a miles de estudiantes.
La misma oficina señaló que tras los daños a una central eléctrica el fin de semana, la zona sufre cortes de energía. Con el toque de queda, se negocia el ingreso de técnicos para restablecer el servicio.
Se están gestionando evacuaciones médicas de emergencia y la opción de clases en línea cuando sea posible. Sin embargo, las familias permanecen confinadas en sus hogares, lo que dificulta el acceso a alimentos, medicinas y otros suministros esenciales. La comunidad humanitaria insiste en la necesidad de corredores seguros y apoyo continuo para aliviar el sufrimiento de la población. 😊
Reference(s):
cgtn.com




