🌍 África entra en 2025 con desafíos de seguridad tan complejos como urgentes. Desde las arenas del Sahel hasta los bosques de la República Democrática del Congo, grupos armados y conflictos persistentes ponen a prueba la estabilidad regional.
El mapa de la inestabilidad
En el Sahel, insurgencias extremistas siguen desestabilizando países como Malí, Burkina Faso y Níger. Al este de la RDC, rebeldes han tomado ciudades clave, mientras que Sudán vive una partición de facto tras la caída de Al-Fashir. Incluso Sudán del Sur figura entre los Estados menos pacíficos del mundo.
Según el Índice de Paz Global 2025, tres de los diez países con menor seguridad son africanos: Sudán, la RDC y Sudán del Sur. “Gran parte del continente avanza hacia una estabilidad cada vez más frágil”, alerta David Otto-Endeley, director en Global Risk International.
¿Por qué falla la diplomacia?
La respuesta no es sencilla: vacíos de poder, economías golpeadas y rivalidades externas complican los esfuerzos de paz. Las conferencias y acuerdos multilaterales no han logrado frenar la violencia en zonas donde el Estado apenas llega.
Soluciones desde dentro
Pese al panorama, gobiernos locales y organismos regionales impulsan iniciativas de diálogo comunitario y despliegues de fuerzas de paz africanas. Además, la sociedad civil y las ONG lideran proyectos de desarrollo en áreas rurales, enfrentando las causas profundas del conflicto.
El reto sigue en pie: ¿podrán las herramientas locales y la cooperación internacional transformar estos focos de inestabilidad en motores de paz para 2026? La respuesta se construye hoy, entre pactos y alianzas en cada rincón del continente. 🤝🕊️
Reference(s):
cgtn.com




