Tras movilizar agentes federales y la Guardia Nacional de D.C. la semana pasada, el presidente Trump ha puesto su mira en Chicago, prometiendo intervenir si las autoridades locales no reducen el crimen violento. 🔎🚔
Sin ofrecer pruebas, Trump describió la capital de la nación como "fuera de control" en términos de criminalidad y reprendió a la alcaldesa Muriel Bowser para que "ponga en orden sus asuntos." Advirtió, "nos haremos cargo con el gobierno federal y lo administraremos como se debe."
Chicago en el punto de mira
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el presidente calificó a Chicago como "un desastre" y sugirió que la próxima operación federal podría llegar a la Ciudad de los Vientos. Incluso insinuó a Nueva York como posible tercer destino.
- El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, calificó los comentarios de Trump como "descoordinados, innecesarios y poco racionales."
- Johnson señaló la ausencia de comunicación formal del gobierno federal con respecto a la aplicación de la ley o el despliegue militar.
- Los expertos señalan que la Décima Enmienda de la Constitución limita la intervención federal en la policía local, salvo que estén en riesgo los derechos constitucionales.
Política, poder y seguridad pública
Los críticos afirman que el enfoque de Trump es una maniobra política para demostrar poder presidencial, desafiando a las ciudades lideradas por demócratas. Mientras tanto, varias grandes ciudades, incluidas Nueva York y Washington, han visto estabilizarse o disminuir sus tasas de criminalidad en los últimos años.
Mientras el debate se intensifica, todas las miradas están puestas en Chicago. ¿Encontrarán los líderes locales y federales un terreno común en cuanto a seguridad, o el conflicto sobre quién tiene el control se volverá más ruidoso? 🌆🗳️
Reference(s):
Trump threatens federal intervention in Chicago, following D.C.
cgtn.com




