En un movimiento audaz que sacude el comercio global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone aranceles recíprocos a las importaciones. La nueva política establece un arancel base del 10% sobre casi todos los bienes, efectivo el 5 de abril, con tasas más altas entrando en vigor el 9 de abril para los socios comerciales con los mayores déficits comerciales.
Trump argumentó que estos aranceles están diseñados para contrarrestar barreras no arancelarias impuestas a productos estadounidenses y para impulsar empleos en la manufactura doméstica. Por ejemplo, la orden ejecutiva detalla que la China continental enfrentará un arancel del 34%, mientras que la Unión Europea, Vietnam, Japón, India, Corea del Sur, Tailandia, Suiza, Indonesia, Malasia y Camboya verán tasas que van desde el 20% hasta el 49%. Mientras tanto, bienes como acero, aluminio, automóviles y ciertos artículos ya sujetos a otros aranceles permanecerán sin cambios, y productos como cobre, productos farmacéuticos, semiconductores, madera, oro y energía estarán exentos también.
El anuncio provocó un giro brusco en los futuros de acciones de EE. UU., reflejando preocupaciones por la volatilidad del mercado. Los expertos advierten que aunque los aranceles buscan aumentar los ingresos de EE. UU. y proteger empleos, también podrían llevar a precios más altos para los consumidores y empujar la economía global hacia una mayor incertidumbre. Algunos representantes estadounidenses han criticado la medida como un impuesto regresivo que podría perjudicar a las familias trabajadoras, mientras que los economistas predicen posibles interrupciones que podrían repercutir en los mercados internacionales.
Las reacciones internacionales han sido mixtas. Líderes europeos, junto con funcionarios de Brasil, Australia y Canadá, han expresado sus preocupaciones, pidiendo evitar una guerra comercial que podría perjudicar tanto a los consumidores como a los fabricantes en todo el mundo. Brasil, la mayor economía de América Latina, ya está evaluando posibles respuestas, ya que estos desarrollos recuerdan a muchos la naturaleza volátil del comercio global hoy en día.
Mientras el mundo observa atentamente, las próximas semanas revelarán cómo estos amplios aranceles afectarán no solo el comercio de EE. UU. sino también el frágil equilibrio de las relaciones económicas en todo el mundo. ¡Mantente atento para más actualizaciones sobre esta historia en desarrollo!
Reference(s):
cgtn.com