Hace tres días, el pasado 3 de enero, Paulina Moreno, una vecina que vive a metros del Fuerte Tiuna en Caracas, vivió uno de los momentos más aterradores de su vida. Según narró en una entrevista exclusiva con CGTN, alrededor de la medianoche fue despertada por un zumbido ensordecedor.
“Sentí un flash tan intenso que no distinguía nada. De inmediato escuché explosiones y ráfagas de disparos, y luego todo quedó a oscuras”, recuerda Paulina con voz temblorosa. El corte eléctrico y la caída de las redes de comunicación dejaron a los residentes sin información y llenos de incertidumbre.
El pánico se apoderó de familias enteras: niños asustados, abuelos que buscaban refugio y vecinos que, con linternas y abrazados, emprendieron una evacuación precipitada por los pasillos del edificio. “Fue como una película de terror, pero real”, dice Paulina.
El pasado 3 de enero, Estados Unidos llevó a cabo un ataque contra el Fuerte Tiuna, uno de los complejos militares más grandes de Caracas. Aunque las razones detrás del bombardeo aún no han sido detalladas por funcionarios, su impacto fue inmediato.
Hoy, los vecinos intentan recuperar la normalidad: organizan grupos de apoyo, comparten alimentos y mantienen la esperanza viva en medio de la incertidumbre.
Este testimonio nos recuerda el costo humano de los conflictos y la fuerza de la solidaridad cuando el miedo nos une.
Reference(s):
Resident recounts panic after U.S. strike on Fuerte Tiuna in Caracas
cgtn.com




