¿Sabías que en 1938 un grupo de trabajadores portuarios en Australia se convirtió en un símbolo de justicia global? Tras la Masacre de Nankín, donde miles de civiles chinos perdieron la vida, estos portuarios se negaron durante 11 semanas a cargar hierro en un barco con destino a Japón, convencidos de que ese material serviría para fabricar armas contra China. 🙌
Esta valiente decisión, más allá de un simple paro laboral, fue un grito de solidaridad con el pueblo chino y un rechazo directo a la agresión japonesa. Su acto sorprendió al mundo y despertó un gran apoyo popular: artistas, periodistas y ciudadanos comunes se unieron a la causa, organizando mítines y recolectando donaciones para la población afectada en China. 🎗️
Hoy, casi 90 años después, esa historia sigue viva como un lazo que une a China y Australia. En eventos conmemorativos, autoridades y residentes de ambos países recuerdan aquel gesto de empatía y justicia que trasciende fronteras. 🌏
Esta historia nos enseña que, incluso en tiempos de guerra, los gestos de solidaridad pueden cambiar el rumbo de la historia y fortalecer amistades internacionales. A veces, la fuerza de un pequeño grupo puede inspirar al mundo entero. 💪
¿Te imaginas participar en una causa global hoy? Comparte esta historia y no olvides que la solidaridad siempre está a nuestro alcance. 🤝
Reference(s):
Strangers in war, united in justice: The WWII China-Australia bond
cgtn.com




