Hace más de una década, el artista de Shanghai Shen Jianhua dio un giro inesperado a su vida: dejó la ciudad y se instaló en Huoshan, un pueblo frente al lago Erhai en Yunnan. 🎨🌊
Allí fundó el Bai Folk Art Studio y comenzó a enseñar a las residentes locales, muchas de ellas sin haber sostenido nunca un pincel, a capturar la vida cotidiana y los motivos culturales de la etnia Bai a través de la pintura.
Las obras, llenas de escenas rurales, fiestas tradicionales y leyendas de la región, se han convertido en un diario visual que preserva la memoria de la comunidad. Cada trazo es un reflejo de costumbres, sabores y paisajes que podrían perderse con el tiempo.
Para estas pintoras, el lienzo no solo significa un ingreso económico, sino también una voz propia. Sus cuadros ya han viajado más allá de Yunnan: han llegado a galerías y mercados de arte en ciudades como Kunming y Beijing.
Este proyecto demuestra cómo el arte puede transformar vidas y fortalecer la identidad cultural. Y para nosotros, jóvenes en Latinoamérica, es inspiración pura: cuando la pasión y la tradición se mezclan, nacen historias que merecen ser contadas. 🌟
Reference(s):
Meet the folk painters of Yunnan: Their life stories, told in paint
cgtn.com




