El pasado domingo 11 de enero de 2026, el presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Jerome Powell, lanzó un inusual video de emergencia: reveló que la Fed recibió citaciones de un gran jurado y enfrenta posibles cargos penales por su testimonio sobre la millonaria renovación de su sede histórica.
Los bancos centrales suelen hablar con cuidado, llenos de tecnicismos y sin asomar quejas políticas. Pero Powell rompió ese molde: acusó al Departamento de Justicia de amenazar la independencia de la institución con un proceso criminal.
La chispa de la polémica fue el proyecto de renovación de 2.500 millones de dólares en el edificio histórico de la Fed, obra que ahora está bajo la lupa de los fiscales. Powell defiende que su testimonio fue malinterpretado y que la investigación pone en riesgo la autonomía monetaria.
La sorpresa llegó cuando más de 20 gobernadores de bancos centrales de todo el mundo firmaron una carta de apoyo a Powell. Esta “casi unión” de guardianes del dinero refleja un mensaje claro: la independencia de las políticas económicas merece defensa global.
Este activismo colectivo rompe tradiciones y señala algo más que cifras y tasas: valores fundamentales de autonomía e imparcialidad. Y, en un giro digno de una serie de Netflix, deja claro que la Fed no está sola. 🌐💼
Para los jóvenes inversores y curiosos de Latinoamérica, este capítulo de la Reserva Federal es un recordatorio de que la autonomía de los bancos centrales puede chocar con la política… y que las alianzas globales pueden cambiar las reglas del juego. 🚀
Reference(s):
Preaching 'freedom' to punishing independence: The Powell witch-hunt
cgtn.com




