En Somalia, la ausencia de lluvias durante casi dos años consecutivos ha disparado una crisis sin precedentes. Comunidades rurales luchan por cada gota de agua 💧.
Mujeres y niños ahora dedican horas diarias a buscar agua, mientras los pozos se secan y los precios de los camiones cisterna se disparan 🚰. El sustento de las familias pastoriles, basado en el ganado, está al borde del colapso 🐄.
«Tanto las personas como el ganado han sufrido mucho por la falta de agua. No hemos visto lluvia en dos años y la mayoría de pozos están secos. Urge rehabilitar los sondeos», explica Cadar Osman Nur, pastor de la región.
Traer agua en camiones se ha vuelto tan caro que las familias deben elegir entre saciar su sed o mantener vivos a sus animales. «El agua no alcanza ni para todos los días», añade Mohamed Harun Adow.
Las autoridades locales alertan sobre riesgos sanitarios: muchos recurren a fuentes inseguras, aumentando enfermedades. El precio de un tambor de agua pasó de 1.5–2 dólares a 3–4 dólares, y un camión cisterna ahora cuesta 70–80 dólares, frente a 45 antes.
«La escasez de agua es uno de nuestros mayores desafíos. Parte del agua disponible no es segura, pero muchas familias no pueden pagar agua limpia», señala Abdirahman Abdullahi Mohamed, coordinador de Asuntos Humanitarios de Hirshabelle State.
La agencia de gestión de desastres de Somalia advierte que, con pronósticos de lluvias por debajo del promedio, la situación podría empeorar aún más, amenazando la supervivencia de comunidades ya muy frágiles.
Reference(s):
cgtn.com




