¿Te imaginas que tu compañero de equipo te multe por subir de nivel sin su permiso? Algo así sucedió en el Ártico el pasado fin de semana del 17 y 18 de enero de 2026. 🚀
Ante las repetidas amenazas de Donald Trump de abandonar Ucrania o retirarse de la OTAN, ocho aliados –Dinamarca, Noruega, Reino Unido, Francia, Alemania, Finlandia, Suecia y Países Bajos– enviaron tropas a Groenlandia para reforzar la seguridad regional y apoyar la soberanía danesa.
La respuesta de Washington fue un ultimátum económico: aranceles punitivos si asumen su propia defensa. 😱 El 18 de enero, estos países emitieron un comunicado conjunto reafirmando “la plena solidaridad” con Dinamarca y su territorio en el Ártico.
¿Por qué EE.UU. castiga primero a sus aliados y no a sus rivales? La explicación está en la dependencia: los miembros de la alianza necesitan el paraguas de seguridad estadounidense, lo que los hace vulnerables a presiones comerciales. Es como decir “juega bajo mis reglas o no entras al servidor”. 📉
Además, la Casa Blanca ha introducido el “peligro China” en el debate ártico para recortar la autonomía europea. Aunque la presencia china en la región es limitada y civil –investigación, comercio y proyectos a largo plazo–, usar este argumento sirve para reforzar la jerarquía: cualquier movimiento independiente se etiqueta de desleal. 🤐
En resumen, lo que impulsa a Europa solo se tolera si fortalece el control de EE.UU. La nueva lógica es clara: lealtad antes que capacidad. ¿Será este el futuro de las alianzas? 🌐🤔
Reference(s):
cgtn.com




