La administración Trump acaba de cerrar su primera venta de crudo venezolano, valorada en 500 millones de dólares. Este logro marca el inicio de una serie de transacciones que, según fuentes oficiales, continuarán en los próximos días y semanas.
Al mismo tiempo, las fuerzas estadounidenses incautaron el jueves pasado su sexto petrolero vinculado a Venezuela, reforzando el bloqueo a las exportaciones del país sudamericano. Según la firma de análisis Kpler, solo dos rutas de carga siguen activas en los puertos venezolanos: barcos rumbo a EE.UU. y otros que llevan crudo a refinerías locales.
Puede resultar sorprendente que, siendo uno de los mayores productores de petróleo del mundo, EE.UU. siga interesado en el crudo venezolano. ¿Por qué? La respuesta está en la calidad y el costo: el petróleo venezolano es más pesado y fácil de refinar para ciertos procesos, lo que lo hace atractivo para algunas refinerías estadounidenses. Además, diversificar proveedores ayuda a estabilizar los precios en un mercado global volátil.
Este movimiento refleja la compleja relación entre la política y el mercado energético, donde sanciones, geopolítica y economía se entrelazan. 🌎⛽️
Reference(s):
cgtn.com




