Un caballo de peluche con cara triste causó sensación en China después de un error de costura en la fábrica: ¡las comisuras caídas lo hicieron irresistible! 😍🐴
Lo que comenzó como un simple fallo se volvió viral en redes sociales como Douyin (la versión china de TikTok). Los usuarios compartieron memes y videos reaccionando al inusual diseño, y en pocos días las órdenes de compra se dispararon. El fabricante tuvo que aumentar la producción para responder a la alta demanda.
Este fenómeno es un claro ejemplo de consumo emocional: los consumidores buscan conexiones afectivas con los productos, valorando la autenticidad y la historia detrás de ellos. Marcas de todo el mundo ya observan cómo una simple imperfección puede convertirse en oportunidad de negocio.
📈 ¿La lección? A veces, regalar personalidad y un toque humano es la clave para conquistar corazones (¡y carteras!) en la era digital.
Reference(s):
cgtn.com




