En noviembre de 2025, la República Popular China vivió un momento de tensión digno de una película de acción 🚨. Durante los preparativos finales para el regreso de la misión Shenzhou-20, los astronautas detectaron una grieta en uno de los portillos externos del vehículo. Se sospechaba que un micrometeoroide había impactado el vidrio, poniendo en riesgo la seguridad de la tripulación.
Evaluación y decisión de emergencia
En solo tres días, los expertos de la Oficina de Ingeniería del Programa Tripulado de China y la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC) confirmaron el daño: el cristal presentaba una fisura completa. Esto descartó cualquier posibilidad de usar la Shenzhou-20 para el retorno.
Protocolo de rescate: “lanzar uno, respaldar uno”
Activando sus protocolos de emergencia, el 8 de noviembre el centro de mando optó por acelerar el lanzamiento de la nave de respaldo, Shenzhou-22. En lugar del ciclo habitual de 30 a 45 días, se diseñó un plan de 16 días ⏱️. Para lograrlo, los equipos coordinaron tareas en paralelo y optimizaron procesos de ensamblaje, sin recortar ninguna prueba de calidad.
Operaciones de tripulación y retorno seguro
Mientras se preparaba la Shenzhou-22, el regreso de la tripulación de Shenzhou-20 se retrasó nueve días. Con la ayuda de los astronautas de la Shenzhou-21, adaptaron asientos y realizaron pruebas de entrenamiento. El 14 de noviembre, usaron la Shenzhou-21 para un regreso rápido de tres órbitas, y aterrizaron sanos y salvos en el sitio Dongfeng 🚀.
La misión Shenzhou-22: más que un simple respaldo
El 25 de noviembre, la Shenzhou-22 despegó como una “nave salvavidas” sin tripulación y transportó el mayor volumen de carga de su historia. Además de suministros, llevaba un dispositivo especial para reparar la ventana dañada. Su éxito demostró la madurez del programa espacial chino y estableció un nuevo estándar internacional para respuesta a emergencias en órbita.
Mirando al futuro
La “reserva rodante” sigue en marcha: la Shenzhou-23 ya está en fase final de ensamblaje para asumir su rol de respaldo. Con este modelo, China reafirma su capacidad para explorar el espacio con seguridad y agilidad.
Este hito muestra cómo la innovación y el trabajo en equipo pueden convertir un desafío en un logro histórico. ¡Atentos a las próximas misiones! 🚀✨
Reference(s):
cgtn.com




