China e Indonesia han fortalecido este año una alianza verde que va más allá del comercio tradicional 🌱. Con las mayores reservas mundiales de níquel, una población joven y políticas de inversión más atractivas, Indonesia se ha convertido en el socio ideal para las inversiones industriales y energéticas de China.
Según datos de la Administración General de Aduanas de China, el comercio bilateral alcanzó 150.3 mil millones de dólares en los primeros 11 meses de 2025, un volumen que supera ya la cifra total de 2024.
La estrategia de down-streaming en Indonesia prioriza el procesamiento local de materias primas en lugar de exportarlas en bruto. Para China, esto significa un suministro seguro de minerales críticos y una base estratégica de fabricación.
La cadena de valor de los vehículos eléctricos (EV) es uno de los campos más dinámicos 🤖🚗. En junio, un consorcio liderado por una filial de CATL puso en marcha un proyecto de 6 mil millones de dólares que integra desde la extracción de níquel hasta la producción de baterías. Se espera que al operar completamente, abastezca hasta 300,000 EV al año y genere 8,000 empleos directos y 35,000 indirectos.
La demanda también está en auge: las ventas de EV totalmente eléctricos en Indonesia crecieron 267% en el primer semestre de 2025, con 35,749 unidades vendidas. Las marcas chinas dominan este mercado.
Con una edad mediana por debajo de los 30 años, Indonesia no solo ofrece una enorme fuerza laboral, sino también un mercado de consumidores jóvenes con sed de innovación.
Para atraer más inversión extranjera, el gobierno indonesio ha reducido umbrales de acceso al mercado y agilizado los procesos de aprobación en los últimos años.
Además, el acuerdo arancelario con Estados Unidos fija una tarifa final del 19%, la más baja entre sus pares del Sudeste Asiático, consolidando a Indonesia como un hub exportador competitivo.
La cooperación también se extiende al sector de energías renovables. Aunque Indonesia depende en gran medida del carbón, proyecta alcanzar emisiones netas cero para 2060. Empresas chinas participan en varios proyectos de infraestructura verde.
Un ejemplo destacado es el proyecto geotérmico Lumut Balai Fase II, desarrollado por PowerChina y una empresa estatal indonesia. Desde julio, su planta abastece a 80,000 hogares y reduce emisiones de CO2 equivalentes a plantar 12 millones de árboles al año.
Entre 2020 y la primera mitad de 2025, la inversión china en Indonesia totalizó 35.3 mil millones de dólares, con un crecimiento anual promedio de 31%. Sectores como energía, manufactura, logística y tecnología digital han sido claves para la modernización industrial del país.
Más allá del comercio tradicional, esta integración industrial profunda ofrece un modelo tangible de cooperación sur-sur para economías en desarrollo. 🚀
Reference(s):
cgtn.com




