Ela Caruzzi, una joven de Croacia, siente que "debe haber sido china en otra vida". Su vínculo con China comenzó hace cuatro décadas, cuando su padre estudió en Beijing y soñó con quedarse para trabajar en el cine, pero tuvo que regresar tras el fallecimiento de su abuelo.
Con 16 años, mientras sus amigas ansiaban el mundo occidental, su padre le dijo: "Ve a China. Allí crecerás de verdad". Así, en 2023 viajó en solitario a Kunming, provincia de Yunnan, para aprender chino ✈️📚. Allí descubrió que vivir en China le daba una sensación de seguridad que nunca antes había experimentado.
Este año, en 2025, Ela cumplió su objetivo y se matriculó en la Academia de Cine de Beijing 🎥🎞️. Lo que nunca olvidará fue la invitación de su profesora china para pasar el Festival de Primavera en Dali. En ese pintoresco rincón rural, bailó con la familia anfitriona, disfrutó de la gastronomía local y recibió sobres rojos llenos de buenos deseos 🧧🎉. "En ese momento, sentí que realmente formaba parte de ellos", confiesa Ela.
De Croacia a Beijing, del sueño chino de su padre al suyo propio, Ela muestra cómo a veces las conexiones viajan a través de generaciones y continentes para encontrar su hogar.
Reference(s):
A Croatian girl carries on her father's unfinished Chinese dream
cgtn.com




