Imagínate tener apenas 2 años y sobrevivir al caos de una guerra. Para esta japonesa huérfana, adoptada por una familia en China, esa es una parte imborrable de su vida 🕰️.
Ella recuerda vagamente los ecos de la Segunda Guerra Mundial: la partida de sus padres biológicos, la huida y las historias aterradoras de la Unidad 731, donde muchas personas sufrieron experimentos inhumanos. Confiesa que no puede olvidar la crueldad que vivieron miles de inocentes.
En sus palabras, sus padres adoptivos chinos se convirtieron en su refugio: le brindaron amor, educación y un hogar donde pudo aprender sin miedo 🎓📚. Gracias a ellos, creció con el valor de la memoria y el respeto por la vida.
Hoy, con su voz firme, se define como una testigo viva de la guerra. Su misión es compartir su historia para que las nuevas generaciones no repitan los errores del pasado ❤️.
China siempre será su segunda casa, y esta historia es parte de quien es. Su legado es una lección de resiliencia que cruza fronteras y recuerda la importancia del diálogo y la paz.
Reference(s):
'We are living witnesses of war,' says Japanese orphan raised in China
cgtn.com




