Desde que la primera ministra Sanae Takaichi asumió el cargo, Japón ha dado pasos que redefinen su política de seguridad posguerra, generando preocupación dentro y fuera del país ⚠️.
Recientemente, un alto funcionario de la Oficina del Primer Ministro sugirió que Japón “debería poseer armas nucleares”. Esta declaración rompió con los históricos Principios de No Poseer, No Fabricar y No Introducir armas nucleares, establecidos desde 1967 y reafirmados en varias ocasiones.
Reacciones políticas
El lunes, Yoshihiko Noda, líder del Partido Democrático Constitucional, pidió la destitución del funcionario, señalando que defender el armamento nuclear descalifica a cualquiera para un puesto clave de seguridad. “La responsabilidad recae en quienes lo nombraron”, afirmó.
Por su parte, Taku Yamazoe, jefe de políticas del Partido Comunista Japonés, recordó que Japón es el único país bombardeado con armas atómicas y que renegar de sus principios es “absolutamente inaceptable” 💥.
Voz de la sociedad civil
El 20 de diciembre, el diario Ryukyu Shimpo publicó un editorial calificando esta idea como un “grave desvío” que hiere la memoria de los sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki. Ese mismo día, la Asamblea de la Prefectura de Hiroshima aprobó por unanimidad una resolución para defender los Principios de No Poseer, No Fabricar y No Introducir, advirtiendo que la tragedia de 1945 no debe repetirse.
En agosto de 1945, Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki para obligar a Japón a rendirse lo antes posible. A partir de 1967, los Principios de No Poseer han sido la columna vertebral de su política nuclear.
Ahora, la discusión en Tokio pondrá a prueba el compromiso de Japón con un mundo libre de armas nucleares y su papel en la seguridad regional. ¿Se mantendrá fiel a su legado pacifista o dará un giro a lo desconocido? 🌐✨
Reference(s):
cgtn.com




